Del 25 al 27 de febrero, se realizó en La Rural el evento más importante de la moda argentina, para mostrar la tendencia de la temporada Otoño-Invierno 2009. En tres días hubo 15 desfiles y 28 showrooms que, por primera vez pudieron realizar ventas. A diferencia de otros años, en esta edición hubo mayor concurrencia, entre celebridades y público en general, pero faltó diseño de autor.
Del “Semillero UBA BAFWEEK” presentaron sus colecciones las ganadoras, Rita Koniaieva y Lucía Dubiansky, estudiantes de la Carrera de Diseño de Indumentaria de la Universidad de Buenos Aires y futuras promesas del diseño de autor.

En las pasarelas, la lana se destacó como la estrella de la mayoría de las colecciones. Además del estampado escocés, el pantalón chupín, la pollera “mini”, la cintura alta y los abrigos en distintas versiones línea A, british y militar. A continuación algo de lo que se vio:
Como Quieres que te Quiera, diseño romántico adolescente. Predomina el tiro alto en polleras y shorts. Volados y tules en vestidos y faldas baloon. Colores manteca, lila, morado y negro. Bufandas, gorros y capas tejidas tipo “mañanitas”. Estampados florales, a cuadros y medias ¾ con rombos, acompañan los conjuntos.
Paula Cahen d´Anvers, mostró una colección simple y sobria. Paleta neutra de colores, natural, habano, negro, blanco y gris. Estampado escocés en sastrería y camisas leñadoras. Pantalones de jeans oscuros, clásicos; o sueltos con cinturas altas volcadas sobre cinturones. Superposición de prendas y botas de gamuza.
Rapsodia, reúne elementos multiétnicos. Continúa con estilo bohemio pero más elegante y barroco. Incorpora texturas novedosas como telas orgánicas, algodón peruano, lana de llama, tejidos manuales, detalles militares, punk y grunge. Prendas de lencería, puntillas y encajes se mezclan, en perfecta armonía, con ropa diurna.
Laurencio Adot, se inspira en los años 30 y 70 para mujeres cibernéticas del futuro que buscan el glamour, la calidad y la sofisticación de esas décadas, en ropa de noche. Sedas naturales, rasos, organzas y encajes. Propone chalecos y vestidos cortos con breteles finitos, cadenas, flecos y moños, en distintos volúmenes. Predomina el color negro, el dorado y algo de rojo. Abrigos de piel, terciopelo o cuero. Como accesorio propone el sobre pequeño o el maxi bolso.
Mariana Dappiano, los tejidos son base de su colección y mezcla los artesanales con industriales. Superposición de prendas y terminaciones asimétricas, definen el estilo. Tejidos en todas las variantes, escalas y texturas, cargados de color mostaza, turquesas con azules, mezcla de grises fríos y calidos, rojos, terracotas y naranjas. Estampados geométricos. Vestidos cortos y largos, sueltos y amplios. Tejidos gordos como abrigo.
Prüne, presentó maxibolsos, carteras gigantes y muy pequeñas, sobres. Toque masculino en los pies con zapatos abotinados, botinetas y borceguíes. Los materiales: reptil, cocodrilo, piel y charol. Herrajes y cadenas de metal avejentado. Colores violeta, petróleo, borravino y grises, junto a los clásicos negro y marrón. Abrigos de piel con fajas, kimonos de cuero y chaquetas cortas.
Vicki Otero, una de las pocas y mejores exponentes del diseño de autor local. Resalta la silueta con tapados de cortes perfectos y sigue desarrollando el volumen en las mangas. Azul, negro, gris claro y algo de blanco son los colores elegidos. Cinturas altas y bien definidas en pantalones y polleras evaseé. Para la sastrería utiliza paños y lanas. Poplín de algodón y voile, son las telas que se vieron en camisas y blusas. |